El Scrabble, creado en 1938 por el arquitecto estadounidense Alfred Mosher Butts, se ha convertido en un clásico indispensable de los juegos de palabras. Inicialmente llamado "Lexiko", luego "Criss-Crosswords", tomó su nombre definitivo en 1948 cuando James Brunot adquirió los derechos y perfeccionó las reglas.
Este juego combina hábilmente vocabulario, estrategia y cálculo, desafiando a los jugadores a formar palabras en un tablero cuadriculado utilizando letras de diferentes valores. Su éxito internacional ha llevado a su adaptación en más de 30 idiomas, cada uno con su propia distribución de letras que refleja las especificidades lingüísticas.
Desde su comercialización en 1953, el Scrabble ha conocido numerosas ediciones y variantes, desde versiones de viaje hasta ediciones de lujo, pasando por adaptaciones digitales. Esta colección, rica en 52 referencias, da testimonio de la evolución y la longevidad de este juego que sigue cautivando a los amantes de las palabras en todo el mundo.