Las minifiguras LEGO, introducidas en 1978, se han convertido en un elemento emblemático de la marca danesa. Estos pequeños personajes, con sus brazos y piernas móviles, han revolucionado el juego LEGO al permitir a los niños dar vida a sus creaciones. A lo largo de los años, han experimentado una evolución notable, pasando de simples figuritas amarillas a personajes altamente detallados y personalizables. Innovaciones como las caras de doble expresión (2001), las piernas cortas (2002) y la introducción de colores de piel realistas para las licencias (2003) han enriquecido su diversidad. Hoy en día, con más de 15000 referencias, las minifiguras LEGO se han convertido en objetos de colección apreciados, que reflejan la historia del juguete y la cultura popular a través de sus numerosas variaciones y licencias.